viernes 7 de agosto de 2009

Cuando conocí la compañía más deforme, Capital me castigó.
El problema, me dijo Capital, no es que quieras una liberación chiquita, sino que quieras una muy grande, más que a mí mismo. No aceptarla según mis necesidades te hizo así, y ahora, sin Capital y sin su compañía, te castigo con el desencanto.


miércoles 22 de julio de 2009

21

Mi generación de la última década del siglo XX consume la experiencia siempre tajeada por fantasías de utilidad; muchos consumen su presente como licuadoras, pastillas o dibujos animados. Y cuando el presente los defrauda -porque antes se engañaron a sí mismos- caen en pozos muy hondos del fracaso, y nadie los salva.

martes 21 de julio de 2009

19

Los seres anticomunitarios me permiten alumbrar el fracaso de la experiencia política fundamental, es decir del amor.

12

Se difunde como un virus la descomposición de la buena fe, a tal punto que se usan para justificar esa misma descomposición pases de magia idealistas como el desapego del bien.

15
Lo único que nos queda es no ser fanáticos del olvido, a tal punto que lo creamos superpoderoso y por eso tengamos políticas de la memoria apostadas desde el presente de una destrucción.

miércoles 15 de julio de 2009

el problema, tanto en política como en amor, es cuando te ponés a hacer ontología
La traición es más o menos como el vampirismo, que consiste en chuparse la sangre del otro mientras duerme, y salir con esa sangre a vivir. El vampiro es un sujeto débil, lánguido, que ofrece morada en el castillo y en ningún otro lugar, porque está preso de su oscuridad.